Arde Galicia (Nunca Máis)
Monday, August 7th, 2006
No soy la ropa que llevo,
No soy el dinero que gano,
No soy el dinero que gasto,
No soy el trabajo que hago,
No soy la gente con quien me junto,
No soy mi barba,
No soy mis deportivas,
No soy mi físico,
No soy lo que pienso,
No soy lo que digo,
No soy lo que beso,
No soy lo que abrazo,
No soy lo que amo,
No soy lo que odio,
No soy lo que siento,
No soy lo que no siento,
¡NO!
Soy todo eso y mucho más.
Tú que te quedas una parte sesgada de mi solo ves lo que quieres ver, lo que quieres despreciar, lo que te es distinto, lo que te da miedo. Peor para ti, te pierdes todo lo que no es superficial, aquello que solo sale rascando. Y te quedas con la pompa, con los adornos, con las sonrisas fingidas, con la ropa de marca y cenas con vino sin una gota de corazón.
Tú que mientras estrechas mi mano muerdes mi alma mereces mi desprecio. Escupo en tu cara de niño rico, en tu coche extranjero y en tus zapatos de piel de cocodrilo.
Yo me quedo con los que me quieren, con los que me miran a los ojos mientras aprietan mi mano con fuerza, con los que tienen de sobra lo que yo necesito. Y con ellos, con mi gente, me siento en casa.
Hoy me siento profundamente agradecido por la decisión que ha votado democráticamente nuestro vecino, no siempre bien avenido, Francia. Y es que a España le falto “curiosidad” a la hora de votar una constitución que no conoce porque nuestro gobernantes se han ocupado de que así sea. Aznar consiguió algo que hacia tiempo no pasaba, consiguió levantar al pueblo, consiguió que la gente se manifestara en su contra, consiguió que la gente fuera a votar con el corazón… Y sin embargo lo españoles movidos por la vagancia una vez pusimos a otro en su puesto volvimos a ocupar nuestro sitio en el sofá a ver el fútbol y a disfrutar de la parienta. Al fin y al cabo esto es España, ¡aquí nunca pasa nada!. Y si ZuPerman sale por la tele diciendo que hay que votar sí ¿quien soy yo para, obrando como un libre pensador, decir lo contrario? De lo único que me quejo es de que no hubiera debate y de que la gente votara lo que le dijeron que votara. Fue un “ok te dejo votar pero solo si votas si”. Pero bueno, hay han estado los franceses para enmendarnos la plana y darnos un poco más de tiempo. Parece previsible que un par de años aunque con certeza nadie lo sabe. Lo que si es cierto es que, a pesar de que Europa ha dado un paso atrás, se abre una ventana que da una pequeña esperanza a aquellos que creemos que otra constitución (más social) es posible.
Si entre compañeros no nos cubrimos las espaldas entonces ¿que podemos esperar de nuestro jefe? Pero…. ¿que me decís?, si no solo faltamos a esa sagrada ley no escrita sino que encima avivamos el fuego
Pues algo así me paso ayer. Solo que yo estaba haciendo lo que para mí es lo que tengo que hacer. ¿Qué que era? Pues el pecado fue irme a la hora que termina mi jornada laborar y no a la hora a la que se va el resto de mis compañeros. Supongo que esto os sonara a muchos. Yo puedo entender que mis compañeros piensen para si con indignación: “¡¡¡no veas este tío se va a su hora!!!”. Pero creo que lo menos que puede hacer un compañero que se queda trabajando mas de lo que marca su horario es respetar mi decisión como yo respeto la suya y no soltarme en tono sarcástico frente a mi jefe: “¿ya te vas? Pero si aún es temprano”. Si esto me lo dice mi jefe, pues en fin, ya estoy acostumbrado a este tipo de pullitas, pero de un compañero…. En fin, francamente decepcionante. Y eso, y que conste que no tengo porque justificarme, que nunca me voy si hay una razón de peso para quedarse, léase compromiso con el cliente, cosas urgentes e imprevistas etc. ¿Pero todos los días? ¿Por qué? ¿Alguien me puede dar una razón convincente? ¿Quién es el valiente? ¿Alguien me lee?
Allí estaba yo intentando hacer ver a cuatro de mis compañeros que llevaba razón. Pero no hay mayor ciego que el que no quiere ver y ellos estaban demasiado ocupados intentando mantener sus precarios empleos como para ver más allá de sus narices. Aunque ninguno me quitaba la razón, tampoco ninguno me la daba. Se limitaban a jalear mi actitud como si creyesen que pueden manipular mi razón para ganar sus guerras a costa de mi trabajo. No es ni la primera ni la última vez que me lo juego todo a la carta más alta y acabo perdiendo, pero a diferencia de mis anteriores jugadas ahora juego por mí y para mí, lo único que me jode es que todos acaben beneficiándose de mis pequeñas victorias y nadie pague conmigo mis más que frecuentes derrotas.
Algo huele a podrido y no es solo en Dinamarca. Últimamente son frecuentes las disputas entre informáticos de titulo e informáticos de corazón. Algún día nos daremos cuenta de que todos estamos en el mismo barco, de que en el hay sitio para todos y que por separado no conseguiremos mas que informáticos de primera y de segunda en lugar de solo informáticos. Las guerras se ganan con ejércitos formados por multitud de hombres, cuantos más seamos mas podremos conseguir.
Solo estamos ante la misma historia de siempre que ha golpeado a todas las profesiones desde su comienzo. La informática es una profesión más o menos reciente, vivió un periodo de expansión y ahora vive un periodo de precariedad. Por supuesto este problema no afecta a toda la informática solo a algunas de sus ramas aunque es lógico pensar que tarde o temprano se ira propagando a otras. Somos muchos pero no demasiados, el jodido problema es que estamos dispuestos a trabajar por un mísero sueldo.
De una forma u otra supongo y espero que al final todo se ira regularizando. Yo por mi parte aportare mi pequeño granito de arena andando siempre por la cuerda floja, a un lado un contrato en una empresa de informática, al otro la cola del INEM, uno nunca sabe hacia donde va a caer.